La firma de Macomish

Cuando llegamos a Santa Gertrudis, lo que queda de la fábrica de yute en Orizaba, comprendí lo complejo de la teoría de la relatividad. El tiempo y el espacio. El pasado y el presente. No hubo nada paranormal, por supuesto, fue mi imaginación la que me hizo escuchar y mirar a los escoceses que trabajaron ahí hace más de un siglo. Y desde luego que Duncan Macomish estaba ahí, supervisando a los muchachos que dejaron las tierras altas de su porción de isla para establecerse en otras tierras altas al pie de un inmenso volcán, oculto caprichosamente por la neblina.

Ahí en esa fábrica, en sus patios traseros se conserva lo que aseguran los orizabeños es el primer campo de golf en México, diseñado por Percy Clifford, mentor indiscutible de la época pionera de nuestro futbol. Pero no se sabe con exactitud dónde trazó Macomish el escenario para que rodara el balón por primera vez en nuestra superficie, aseguran más con emoción que con certeza los oriundos de Pluviosilla, llamada también, con algo de caché, La Manchester Orizabeña.

Orizaba pelea la potestad del futbol con Pachuca pero no hay datos precisos. Hay señales. Hay relatos de voz en voz. Lo cierto es que de pronto los escoceses ganaron el primer torneo organizado en México por el año de 1902 y ese resultado es inobjetable. Después se dispersaron, muchos volvieron a Escocia con la gran guerra y murieron en los campos de batalla.

Gente entusiasta del Ayuntamiento ha formado un museo para recordar más de cien años de historia. Orizaba tiene un legado importante de nombres que son leyenda. Con emoción pude observar una verdadera pieza museográfica que no está incluida en la exposición. El acta de matrimonio de Macomish quien se enamoró de una orizabeña de apellido Moreno. Ahí estaba su firma. De su puño y letra el escocés firmó el convenio social el mismo año en que aseguran que nació el equipo de futbol de los hilanderos, 1898. Y el trazo en tinta me dejó una sonrisa como si hubiese podido conocer una pequeña intimidad del personaje misterioso en la historia borrosa del juego de pelota.

No importa que Orizaba sea o no sea la Cuna del Futbol, lo que este lugar guarda tiene capítulos enteros de gloria y muchos recuerdos que buscan el resurgimiento de una tradición muerta por falta de dinero. Hoy en día hay un equipo llamado Albinegros. Se prometió un estadio que no avanza en sus obras. El equipo ha tenido resultados aceptables pero juega en el Puerto de Veracruz, lejos de la bruma y de ese clima que huele a futbol.

1 comentario:

Silvia R. Mac comish dijo...

Hola es un gusto saber que alguien publique la historia de mi bisabuelo, ahora quisiera saber el nombre de mi bisabuela en esa acta de matrimonio, yo soy nieta de David Mac Comish.