El Cañonero de Casupá

Julio María Palleiro fue bicampeón de goleo del futbol mexicano. En su casa de ciudad Satélite (Naucalpan, estado de México) nos contó su nostálgica historia. El siguiente relato es en voz propia del Cañonero de Casupá.
Ahora sigo apasionado del futbol. Yo tengo más de 45 años de retirado y después de tantos años que lo recuerden a uno es decir que por lo menos algo pequeñito dejó uno, ¿no?
El cañonero, el romperedes. Según Don Fernando Marcos era el que le pegaba más fuerte. Mi fuerte era el tiro, la virtud más grande.
Nosotros vivíamos en un pueblito que se llamaba Casupá. Uruguay es un país muy pequeñito. Tiene 3 millones de habitantes entonces o se es futbolista o se es futbolista, no hay otra.
Llegué el 18 de julio de 1951 a las tres de la tarde. Yo venía con 24 años a suplir a un ídolo en México, a un artista de cine y yo con 24 años me dije: ¿yo voy a suplir al artista de cine y al ídolo? Me hacía ilusiones. Yo vine a suplir, en paz descanse, a Horacio Casarín. Horacio Casarín estaba en el Necaxa y se fue al Atlante.
Yo era interior derecho, lo que es el ocho. Mucha gente dice que cuando jugabamos se jugaba con más corazón. No era con más corazón, era más bien lírico. Jugábamos con cinco delanteros y había bastantes goles.
En la temporada 53-54 fue la culminación del equipo Necaxa con Fernando Marcos, salimos adelante a ganar, fui campeón goleador pero con la ayuda de todos los compañeros. Y en la 54-55 repetí el campeonato de goleo con 19 tantos.
Éramos un equipo, éramos una familia. En Necaxa nos decían los 11 sobrinos, no los 11 hermanos, los 11 sobrinos, por la comunión, por la amistad que teníamos.
Mi pasión es el Necaxa, lógicamente, fueron seis años ahí, pero el Toluca fue de maravilla.
Ya terminando la temporada 59-60 ya me retiraba yo. Entonces Fernando Marcos me dijo que me viniese. Le dije no, yo ya me retiro. Nos retiramos juntos, contestó. Y como yo lo tuve en los dos equipos, Necaxa y Toluca, por eso jugué yo el último año en el América.
En total de los 10 años que jugué en México hice 105 goles en torneos. Los goles, todos, dan una alegría ganando o perdiendo.
Tengo el trofeo de campeón de goleo de 54-55 es una satisfacción enorme y más lo que representa para mi. Y es muy difícil ganarlo pero repetirlo es más difícil. Nunca pensé ni creí repetir ese torneo.
El futbol me ha dado todo. Me ha dado una familia, me ha dado un país que me acogió con los brazos abiertos. Y yo venía por dos años, y aquí tengo más de 55 años.
Es lindo, es un recuerdo imborrable.

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