Gilberto Mora: el niño que llegó demasiado pronto... o exactamente cuando debía
Hay una edad para sacar la licencia de conducir, otra para votar y otra para asumir que el mundo ya no nos debe nada. El futbol, en cambio, no entiende de calendarios. De vez en cuando aparece un muchacho que obliga a todos los adultos a revisar sus certezas. Gilberto Mora llegó al Mundial con diecisiete años y algunos días. Una edad en la que la mayoría todavía discute con los profesores, sueña con el primer amor o intenta descubrir quién quiere ser. Él tuvo que descubrirlo frente a ochenta mil personas. Siempre me ha parecido injusto el verbo "debutar". Parece una ceremonia administrativa. Como si un funcionario levantara una barrera y dijera: "Ahora ya puede jugar". No. Lo que ocurre en un debut mundialista es mucho más profundo. Un muchacho deja de pertenecer a su familia para empezar a pertenecer a la memoria de un país. Hay futbolistas que debutan escondiéndose. Piden poco la pelota. Juegan de espaldas al miedo. Mora hizo algo distinto. La pidió. Y cuando un c...









