España vs. Bélgica: El partido donde el balón tendrá que justificar su existencia
Hay selecciones que juegan para ganar. Otras juegan para no perder. España pertenece a una especie distinta: juega para convencerse de que el balón sigue siendo el mejor argumento del futbol. Durante demasiados años se confundió su herencia con una obligación estética. Se creyó que bastaba con acumular pases para acercarse a la verdad. Pero el tiempo ha demostrado que la posesión, como la democracia, no garantiza la felicidad. Solo ofrece una posibilidad. Después hay que ocupar los espacios, interpretar el momento y, sobre todo, tener el valor de romper el propio guion. Luis de la Fuente ha entendido algo que a veces se olvida cuando se habla de España. El legado de 2008, 2010 y 2012 no consistía en dar seiscientos pases. Consistía en controlar el partido. Si para hacerlo había que atacar durante veinte minutos, se atacaba. Si había que sufrir durante diez, también. El balón nunca fue un adorno; era una herramienta de gobierno. Bélgica aparece como el viejo continente que se resiste a ...









